Si de lagrima poblasen tu mirada,
La fría marcha de mis pasos,
Recuerda que felices fueron ,
Las noches de sabanas enrevesadas.
Si de sollozos viviese tu soledad,
Por no haber acertado de nuevo,
Recuerda que todo final tiene un principio,
Y los sueños despertados ,
Dejaran espacio a otro dormidos.
Si de recuerdos pasados llenases las horas,
Por no tener fuerzas de mover el reloj,
Recuerda que de flores esta el camino tapizado,
Esperando la luz de tu sol.
viernes, 26 de abril de 2013
jueves, 25 de abril de 2013
Bésame
Bésame,
Tu solo bésame,
Con esa pupila capaz de hacer temblar,
Con esa piel que tan bien me sabe amar,
Lamiendome con la mirada,
Haciendome poesía encarnada,
Bésame,
Tu solo bésame,
Convirtiendo la espera en un tormento,
Haciendo de mi boca tu templo,
Recorriendo la esencia con el alma,
Alterando toda mi calma,
Bésame ,
Tu solo bésame,
Desbordando todo mi mundo en un aliento,
Como el huracán creyendo ser solo
Viento,
Con la obsesión de tener mi sabor,
Regalándome tu tiempo de calor,
Bésame,
Tu solo bésame.
Tu solo bésame,
Con esa pupila capaz de hacer temblar,
Con esa piel que tan bien me sabe amar,
Lamiendome con la mirada,
Haciendome poesía encarnada,
Bésame,
Tu solo bésame,
Convirtiendo la espera en un tormento,
Haciendo de mi boca tu templo,
Recorriendo la esencia con el alma,
Alterando toda mi calma,
Bésame ,
Tu solo bésame,
Desbordando todo mi mundo en un aliento,
Como el huracán creyendo ser solo
Viento,
Con la obsesión de tener mi sabor,
Regalándome tu tiempo de calor,
Bésame,
Tu solo bésame.
martes, 23 de abril de 2013
Jorge
Llovieron los pétalos deshojados,
De orgullosos rosales
Como dulce tormenta desbocada caían ,
Suave en caricia cubria los cielos.
Resbalaban por el viento como escamas hechas flor ,
Daban la bienvenida al caballero,
Como dulce tormenta desbocada caían ,
Suave en caricia cubria los cielos.
Resbalaban por el viento como escamas hechas flor ,
Daban la bienvenida al caballero,
Que ya no sentía dolor,
Aun ensangrentado y magullado,
Aun ensangrentado y magullado,
Con su azaña hecha victoria,
Regada estaba ya su historia,
Hecha vítores carmesí.
Feliz San Jordi! Feliz San Jorge!
Feliz San Jordi! Feliz San Jorge!
lunes, 22 de abril de 2013
Palabras
Las palabras huérfanas, recogieron tinta, la esparcieron por todo el jardín teñido de un blanco inmaculado. Sin mas se tumbaron al sol.
Confiaron ciegas por sus ojos cerrados en verse casadas, encontrando a quien dar la mano y así tener sentido .
Hasta que la pluma , ligera,se bañó en el liquido espesor , se nutrió de su esencia y empezó a pintarlas de colores para que dejasen de ser invisibles...
Confiaron ciegas por sus ojos cerrados en verse casadas, encontrando a quien dar la mano y así tener sentido .
Hasta que la pluma , ligera,se bañó en el liquido espesor , se nutrió de su esencia y empezó a pintarlas de colores para que dejasen de ser invisibles...
jueves, 18 de abril de 2013
Al alba
Al alba llegan mis soñadas tendidas
Esperan el sol de otoño ya maduro
Al alba todo empieza floreciendo luz
Recojo los frutos de mi saber adulto.
Al alba anhelo con la inocencia de la primavera,
Pero entre las hojas caducas de mi temprana vejez,
Al alba gozo mi descaro de entender,
Confiando lo que todavía no se,
Al alba me ilusiono con la brisa,
Pregunto al viento que aromas traerá,
Al alba espero en silencio,
A que los rayos me sorprendan un rincón cándido que aun no ha muerto en mi ser.
Esperan el sol de otoño ya maduro
Al alba todo empieza floreciendo luz
Recojo los frutos de mi saber adulto.
Al alba anhelo con la inocencia de la primavera,
Pero entre las hojas caducas de mi temprana vejez,
Al alba gozo mi descaro de entender,
Confiando lo que todavía no se,
Al alba me ilusiono con la brisa,
Pregunto al viento que aromas traerá,
Al alba espero en silencio,
A que los rayos me sorprendan un rincón cándido que aun no ha muerto en mi ser.
Fin
Me entretengo con el recuerdo de tu tiempo acabado.
Sollozo el silencio de la distancia.
Rememoro nuestro aniversario sin fecha.
Beso la puerta del adiós que se cierra.
Clamo al cielo tu olvido.
Acaricio un futuro que ya no es tuyo.
Amo la soledad de tu espacio.
Sin mas, sin menos... Adios.
Sollozo el silencio de la distancia.
Rememoro nuestro aniversario sin fecha.
Beso la puerta del adiós que se cierra.
Clamo al cielo tu olvido.
Acaricio un futuro que ya no es tuyo.
Amo la soledad de tu espacio.
Sin mas, sin menos... Adios.
miércoles, 17 de abril de 2013
DIME QUE NO ES UN SUEÑO
Estoy leyendo "La vida es sueño", y aparte de disfrutar enormemente con las enrevesadas frases llenas de poesía de Calderón, como no, he sacado mis propias teorías respecto a la trama.
En resumen, Segismundo principe de Polonia es encerrado desde su nacimiento en una torre donde bebe de su misera sin entender sus delitos , porque su padre era un astrólogo que al mirar las estrellas, ve un reinado oscuro y cruel en manos de su hijo. Le droga y hace que se despierte en palacio para ponerle a prueba , asegurandose asi, de que lo que el ha visto en las luces del firmamente era cierto, y si es cierto , Segismundo se levanta cabreado, normal por otra parte, sin entender que es real y que no, y como no esta de bueno humor se carga a un sirviente, normal todo hariamos eso ....¿no? Así que lo vuelven a encerrar y le hacen creer de nuevo que todo a sido fruto de su imaginación.
Total que Segismundo en cuestión se siente ¿como decirlo? ¿extrañado? ¿confuso? ¿empanado? sin saber distinguir que fue un sueño y que no lo es.
Evidentemente pasan mas cosas , batallas, traiciones ... pero quedemonos con eso .
¿Que es la vida ?
¿un frenesí?
¿que es la vida?
¿una ilusión, una sombra, una ficción?
Y el mayor bien es pequeño ,
pues toda la vida es sueño
y los sueños
sueños son.
Y yo me preguntaba, que estoy haciendo ?
Estoy soñando?
y cuando sueño dormida?
en realidad es una vida?
Y si sueño despierta?
Será una realidad encubierta?
(Nota mental : próximo libro sin rimas o acabaras hablando como en el siglo XV)
¿Porque no puede ser real lo que sueño despierta? ¿Será porque no hay interconexión con los demás soñadores? ¿Y si la vida solo es un sueño colectivo?¿Y si los sueños se pudiesen hacer realidad?
¿Y si eso de que existe una ley de la atracción es cierto y eres lo que piensas y por lo tanto también lo que sueñas?
Como
dijo Calderón, me planteo que la vida es un sueño, venga el sueño de
donde venga y le pido a la vida soñada ,que mis sueños de ilusión sean
vividos y tan buenos que crea que estoy soñando .
SI ESTOY SOÑANDO QUE NO ME DESPIERTE
SI ESTOY DESPIERTA QUE NO ME DUERMA.
martes, 16 de abril de 2013
HE VISTO
He
visto a hombres caer derrotados por sus actos, he visto cobardía
poniendo de parapeto a seres que los defendían con amor, he visto sabios
en los lugares mas insospechados, he visto a fuertes torres caer en un solo movimiento de jaque, he vistos mujeres valerosas luchar
con el corazón roto anhelando paz, he visto ermitaños disfrazados de
sociables , he visto torpes intentos de mirar y culpar en cualquier
dirección menos en la correcta, he visto defraudar a unos y si mismo, he
visto ojos vendados sabiendo que seguirán vendados, he visto
incertidumbre y pena, he visto triunfos vacíos, he visto amigos que sin
dejar de serlo , dejan de serlo, he visto parpadear vidas que vivirán
siempre en los corazones ajenos, he visto curiosidad bendita de pequeños
, y sorpresa recuperada en mayores, he visto ángeles y demonios
disfrazados de hombres y mujeres, he visto el infinito tiempo
evaporarse en un segundo de los que su tiempo se agota, he visto
lagrimas sangrantes en las gargantas sin ser derramadas por no ser
llamados débiles, he visto sonrisas en las mejillas de tantos, he visto
ilusión con peso y textura, absolutamente palpable, he visto alegria tan sin medida que no podia ser entendida y sueños que se
hacen realidad, he visto , he vivido , y solo se que no he visto ni he
vivido nada , en comparación a un mundo tan grande, tan extraño, tan
complejo.
Y desde mi pequeño rincón lo miro como una espectadora, y enloquezco al pensar que hay tantas cosas que jamás entenderé. Aunque algo me fascina, el maravilloso equilibro de las cosas, la sintonía entre las debilidades y los errores, en las virtudes no desarrolladas , persistiendo y siendo necesarias para acaricias la paz y conocer su significado, disfrutar del amor y de la serenidad, pues tienen su razón de ser y las conocemos porque todo esta en equilibrio.
Y desde mi pequeño rincón lo miro como una espectadora, y enloquezco al pensar que hay tantas cosas que jamás entenderé. Aunque algo me fascina, el maravilloso equilibro de las cosas, la sintonía entre las debilidades y los errores, en las virtudes no desarrolladas , persistiendo y siendo necesarias para acaricias la paz y conocer su significado, disfrutar del amor y de la serenidad, pues tienen su razón de ser y las conocemos porque todo esta en equilibrio.
lunes, 15 de abril de 2013
ESTRELLAS EN EL CIELO
A
veces, tras haber hecho todo lo que esta en tu mano para conseguir
algo, la vida te pide algo complicado ..., No hacer nada y ESPERAR...
esperar... ¿esperar?, los impacientes no sabemos hacer eso, trepamos por
la paredes, nos mordemos las uñas hasta que solo queda su recuerdo, y
como mucho seremos capaces de respirar profundamente durante 3 o 4 veces
pensando " no estoy pensando en nada" , mientras tu rodilla se mueve
furiosa de arriba a bajo o el tintineo de la suela del zapato machaca el
suelo.... siiiiiii, es difícil esperar, pero es que realmente , hay
momentos donde uno solo puede hacer eso.... ESPERAR.
Hay
esperas, que requieren algo extra para digerirlas correctamente, hay
esperas muy especiales, no son las típicas esperas en la sala de una
clínica, o las de quedar con un amigo que siempre llega tarde... hay
algunas que son como la noche reyes... Hay esperas que merecen ser
esperadas y confiar , sobretodo confiar...A esa conclusión llegué hace
unas noches mientras miraba un cielo lleno de estrellas , lejos del
cemento y de la bruma oscura de la ciudad, todo es posible, no estamos
solos, miles de estrellas en el cielo velan por nosotros, solo has de
creer, pedir , agradecer y esperar....TODO LO QUE DESEES SE HARÁ
REALIDAD.
viernes, 12 de abril de 2013
UNA NARANJA
Hoy he cenado Naranja, y mientras la pelaba poco a poco su aroma comenzaba a llegarme un perfume dulce y acido pero absolutamente embriagador, mis manos hundidas en la piel apartándola hasta dejar un corazón de seda naranja, siempre naranja, no recordaba lo dulce que puede llegar a ser el néctar de una naranja, el jugoso zumo, durante el primer mordisco.
Algo tan simple. Paso delante de un millón de fruterías cada día y las veo ahí, en las cestas o en las estanterías, naranjas, luminosas destacando del resto… estoy tan acostumbrada que me había olvidado de lo fantásticas que son, y he pensado (aparte de que voy a comer mas naranjas) que siempre habían estado ahí, podría haberlas disfrutado así cada día, pero no las veía, y si no soy capaz de ver unas simples naranjas ¿que mas me estoy perdiendo? Creo que voy a prestar mas atención a mi alrededor, ¿quizás descubra algo más que siempre había estado ahí?
miércoles, 10 de abril de 2013
SALVAME
Sentí vértigo al asomarme a su ventana de piedra, miraba hacia el suelo lejos cada vez más lejos de mí, como pequeños puntos la
gente se movía de un lado al otro, pero continué, apoyando mi pecho en
la barandilla, atravesé mi cuerpo hasta que los pies sintieron la
cornisa ondulada. Agarrada todavía en el murete me deslizaba rígida y
temblorosa hacia el lateral, tratando de llegar al final de la ventana,
sollozaba y restaba lógica a lo que hacia cada segundo que pasaba, ya en
la lejanía , con 10 pisos de peligro bajo de mi, me sentí libre y
segura, el monstruo se percato entonces de que me escapaba y se asomo a
la ventana emitiendo un gruñido que hizo temblar los tabiques del
edificio, y yo cada vez mas agarrada a la pared sin atreverme a mover ni
un dedo, debía bajar, pero no sabia como , no había ni cuerdas , ni
escaleras , ni la pared tenia salientes donde agarrarme, en lo único que
pensaba era en salir de esa habitación, de esa cárcel donde hacia años
me había dejado prender yo misma, y el monstruo seguía ahí, acechando en
el alfeizar, me tendía la mano y me decía:aquí estas segura , conmigo
estas a salvo.
Podía seguir esperando a que me rescatasen y volver
a entrar dejar de sentir el vértigo de la nada entre el suelo y yo …era
tentador, jamás me había dejado sin comida ,ni agua, siempre tenia un
sitio donde dormir, pero si que dañaba algo, cada atardecer entraba en
mi habitación y se comía mi tiempo en un plato de cobre junto a la
chimenea, como un delicioso manjar , a grandes cucharadas lo oía crujir
entre sus verdosos dientes, hasta que no quedaba ni un segundo.
Le
conteste que no, alguien dentro de mi le decía que no, una parte de mi
harta de alimentarse de la venenosa cobardía, le decía que no. Cuanto
mas se enfurecía el, mas miedo tenia yo, y mas temblaban los cimientos
de la casa. Cuando de pronto me di cuenta de que cada vez oía sus quejas
desde mas lejos y mas bajo, Decidí cerciorarme otra vez de la altura y
cual fue mi sorpresa cuando vi., que estaba a ras del suelo, y que el
monstruo seguía ahí arriba, gritando ya casi sin voz. No entendí lo que
ocurría hasta que solté el muro y leí la inscripción escrita donde había
estado apoyada, “la cobardía nos mantiene cautivos es el valor que nos
hace libres” al leerlo caí en la cuenta, de que en eso consistía el
hechizo, no en esperar a que viniesen a rescatarme sino en rescatarme yo
misma.
martes, 9 de abril de 2013
CUANDO LAS MUSAS SE VAN DE VACACIONES
Y es que a
los… llamémonos “¿creativos?” nos aterroriza que las musas nos
abandonen, esa parálisis de lo hoja o el lienzo en blanco con la
incapacidad de comunicar todo aquello que queremos decir. Y tenemos
tanto que decir...
¿Quienes son las musas?, yo las veo
como seres bellos y eternos que nos inspiran, y nos guían, y siempre
están ahí, no creo que cojan vacaciones, más bien somos nosotros los que
les compramos un billete de avión y las alejamos.
Y es que a las musas hay que mimarlas, son caprichosas y requieren cuidados, adoran el silencio ese es su idioma “el silencio de nuestra soledad decidida”
es la entrada a su mundo de iluminación. Ahí encuentro yo a mis musas,
por calles viejas que han visto ya tanto, por los silenciosos muros de
piedra húmeda, en el olor al tiempo encapsulado, en una canción que
suena en mi mp3 una y otra vez durante horas casi como una oración que
me permite pasar de mi consciente lleno de problemas rutinarios al
inconsciente ese en el que vive lo real, lo que vale la pena.
En
el cuadro de un artista inspirado por las musas queda su esencia, su
intuición, su inspiración y si lo miramos y lo examinamos a conciencia
durante un tiempo podemos hablar con ellas preguntarles tantas
cosas,casi como si de un Mandala se tratara conectamos con las sabias
que nos hablan desde el pasado y nos acunan suavemente hacia la
sinceridad de nuestro ser canalizando nuestro propio yo hacia esa hoja
de papel que te grita en silencio “no me dejes desnuda”.
Las musas no se van de vacaciones, solo que a veces no empleamos el tiempo suficiente para escucharlas.
lunes, 8 de abril de 2013
La montaña
La oscuridad no dejaba espacio ni a la luna ni a las estrellas, esa
noche lo cubría todo con un manto negro, sólo las nubes cargadas de
furia habían tomado el cielo, escupiendo espadas de viento heladas que
azotaban al osado que no se hubiese puesto a cubierto... como Lucía.
Pensó en volver, a pocos kilómetros de ahí, tenía el cobijo de una casa cálida, y su cama le parecía ahora, en la distancia mucho mas mullida y acogedora.
- Sigue caminando, pase lo que pase no dejes de caminar.- Le decía una voz errante que brotaba en todas direcciones, a cada paso que daba.
No podía evitar pensar en esa mesa puesta con mil manjares, y los brazos de quienes la querían, se sentía egoísta por no haberse quedado, por no valorar esa vida que ahora veía desde una distancia fría, muy fría.
Recordaba lo ciega que estaba, recordaba lo que había tras esa casa, esa calidez ficticia, que le costó tantos años entender. Miró hacia atrás y el camino le devolvió la imagen de un pasado no muy lejano, de una vida mediocre e infeliz pese a tener chimenea, vió horas de paseos por los prados cercanos asomada a otras vidas que le hacían sonreír, viajeros que iban y venían con proyectos, con triunfos y derrotas... pero vivos, increíblemente vivos que la sonreían y saludaban al pasar por su lado.
Lucía siempre les saludaba, eran sus héroes, esos hombres y mujeres que habían estado al otro lado de la montaña, y que le hablaban de nuevos mundos, de nuevos colores, de vidas cargadas de aventuras y desventuras pero vidas vividas. No como la de Lucía. Ella sólo había visto una de las caras de la montaña, era demasiado grande para ella, había oído hablar del aterrador frío que allí habitaba. Alguna vez se había sentado en el bar con alguno de esos personajes capaces de atravesar la montaña, no podía dejar de escuchar sus historias durante horas, los miraba casi sin parpadear y soñaba ser un pájaro de alas fuertes, capaz de elevarse por encima de ese muro empedrado y lleno de zarzas que era la montaña.Pensó en sus pequeños triunfos, en aquellas pequeñas rebeliones que había hecho en su casa, en su vida. Pero eso no le bastaba, las inquietudes se acumulaban día tras día, la soledad de sus pensamientos cada vez eran más y más grandes, y Lucía cada vez se sentía más incomprendida, más sola, y más egoísta. Incluso llegó a odiarse a si misma, por no ser como los demás.
Con miedo y a tientas, con los ojos ciegos por la bruma continuó caminando pese a que todo su cuerpo temblaba como un junco, y se preguntaba si ese temblor se debía al frío o al miedo.
- No dejes de caminar, pase lo que pase no dejes de caminar. - La misma voz que emergía de todas direcciones la acompañaba.
Se había negado durante tanto tiempo una posibilidad, que creía no merecerla, y la había ocultado bajo todos sus pensamientos rutinarios. A cada amanecer lo bautizaba con sus trabajos diarios hasta altas horas de la madrugada, un día casi consiguió olvidar sus pensamientos, sus ilusiones, podía controlarlas, podía ser feliz con esa vida, y creía haberlo conseguido, hasta que un día al despertar encontró junto a su cama una sombra triste y oscura que se lamentaba en un rincón.
-¿Por qué me has abandonado Lucía?, – dijo la sombra,– creí que te gustaba.Lucía se quedó en silencio y una tristeza que le arrancaba el alma se apoderó de ella, reconoció en esa sombra, a cada uno de sus sueños abandonados en ese mismo rincón, mucho tiempo atrás. Se acercó despacio a esa sombra que temblaba y lloraba por miedo a que Lucía volviera a encerrarla en el fondo de su mente. Pero al contrario ésta se acercó y la acarició, con el mismo cuidado que se acaricia a un recién nacido, al pasar su mano por encima de las curvas de la sombra esta se iluminó lentamente y de ella brotaron miles de luces y en cada una de ellas pudo ver un antiguo sueño, una antigua ilusión y una posibilidad.
El viento parecía haber leído los pensamientos de Lucía, y le impedía el paso soplando en dirección contraria, sin parar de rugir de manera furiosa. Tanto sopló que Lucía perdió el equilibrio y cayó de bruces al suelo, helado por la tormenta. Su rodilla quedó abierta y sangrante y los sollozos de su cansancio, parecían acordes junto con los silbidos fríos del viento, formando una extraña melodía, mientras yacía tendida en el suelo.
-Pase lo que pase, ¡no dejes de caminar!. - De nuevo un eco dulce se clavaba en su oído y le ayudaba a crecerse ante el cruel invierno. Y así lo hizo, a tientas y dolorida se levantó, apretó los dientes, los puños y los ojos y con un gemido que casi parecía el aullido de un animal, se puso en pie. Lucía lloraba desconsolada, sus lágrimas caían como estacas hirientes por sus mejillas y su alma le dolía, por un lado quería rendirse, quería volver, quería calentarse las manos en su chimenea, pero por el otro sabía que su vida no volvería a ser la misma. No podía permitirse ser vencida. Podía perdonarse tropezar y caer, pero no ser vencida.
-Sigue caminando, sigue caminando...En trance se trasladó de nuevo a ese pasado, a un día de sol en un riachuelo, en el que miraba los peces jugando con el agua, era época de salmones y éstos nadaban contracorriente, se preguntó qué les impulsaba a hacer algo tan absurdo. Por qué nadaban en una dirección imposible, comenzó a seguir el curso de los salmones, vió cómo alguno incluso se golpeaba con una de las piedras, pero aún así seguían.
- ¿Por qué?.
-Porque es su instinto, saben que ahí esta su destino.- Dijo una voz al otro lado del río. Lucía frunció el ceño y miró extrañada a una mujer que no había visto jamás, vestida con un traje blanco con el pelo dorado, de dulce y sabia sonrisa.
-Pero les cuesta más nadar, ¿por qué lo hacen?. Y además, ¿cómo pueden no cansarse y rendirse? – Preguntó Lucía.
-La esperanza les guía, Lucía. Simple y maravillosa fe, sólo es eso y eso lo es todo.- Le contestó la mujer, dando media vuelta no sin antes guiñarle un ojo a la joven.
-No dejes de caminar, pase lo que pase, sigue caminando.
Ésa era la voz, pura y simple esperanza. Disfrazada de sonido. Lucía dejó de sentirse sola, no lo estaba, la esperanza la había acompañado todo el trayecto, le había ayudado a levantarse y consolaba sus penas.Ese recuerdo le hizo sonreir, sus labios cortados por el frío se elevaron triunfantes sin rendirse al salvaje viento, que ahora más que nunca rugía enfurecido por la osadía de Lucía. ¿Reírse de él?, se volvío de un gélido blanco, casi adoptaba forma humana, rodeándola y empujándola hacia atrás dificultando su paso. El aguacero golpeaba sus párpados obligándolos a cerrarse. Pero pese a todo Lucía, continuó caminando.
-Sigue caminando, Lucía.- Le repetía la voz.Un lamento agónico del viento, fue lo último que escuchó antes de que desapareciera por completo, tal fue la rapidez que Lucía volvió a caer de bruces desconcertada, y descansó unos segundos, con la cabeza apoyada en el barro mientras unas gotas de lluvia caían por su nariz.
Al levantar la mirada vió que la bruma se disolvía sigilosa, rendida ante ella, cuál fue su sorpresa cuando entre los vapores de niebla, vislumbró una diminuta mancha roja en medio del desierto de barro y hielo. Se quedó mirándola con el alma en un puño, aguantando la respiración, hasta que dejó de ver un difuminado punto rojo, para poder disfrutar de una pequeña flor salvaje que emergía de las cenizas de hielo triunfante, en un púrpura que iluminó todo el mundo de Lucía. Con cautela y sin hacer gesto de dolor se irguió, y al mirar al horizonte vió un paisaje que jamás antes había visto, unas nuevas montañas teñidas de verde servían de ventana a un amanecer que emergía tras ellas calentando con sus rayos cada rincón.
Se giró hacia atrás y miró atónita la montaña que le había servido de frontera todos aquellos años y que por fin podía ver desde el otro lado. No pudo reprimir la risa y el llanto, todo a la vez, ¿había vencido al invierno?, ¿era posible?, en mitad del camino la mujer vestida de blanco, y cabellos dorados, le sonrió y le dijo una vez más.
-Sigue caminando, Lucía.
Lucía le sonrió, mientras se perdía entre los árboles del bosque, avanzando, con el corazón hambriento, y una sonrisa llena de esperanza. Volvió a mirar al frente y un mar de verdes tiñeron sus ojos, el camino se extendía en una enorme pradera, que se abría ante ella. Dándole la bienvenida a un mundo nuevo lleno de esperanzas.
Pensó en volver, a pocos kilómetros de ahí, tenía el cobijo de una casa cálida, y su cama le parecía ahora, en la distancia mucho mas mullida y acogedora.
- Sigue caminando, pase lo que pase no dejes de caminar.- Le decía una voz errante que brotaba en todas direcciones, a cada paso que daba.
No podía evitar pensar en esa mesa puesta con mil manjares, y los brazos de quienes la querían, se sentía egoísta por no haberse quedado, por no valorar esa vida que ahora veía desde una distancia fría, muy fría.
Recordaba lo ciega que estaba, recordaba lo que había tras esa casa, esa calidez ficticia, que le costó tantos años entender. Miró hacia atrás y el camino le devolvió la imagen de un pasado no muy lejano, de una vida mediocre e infeliz pese a tener chimenea, vió horas de paseos por los prados cercanos asomada a otras vidas que le hacían sonreír, viajeros que iban y venían con proyectos, con triunfos y derrotas... pero vivos, increíblemente vivos que la sonreían y saludaban al pasar por su lado.
Lucía siempre les saludaba, eran sus héroes, esos hombres y mujeres que habían estado al otro lado de la montaña, y que le hablaban de nuevos mundos, de nuevos colores, de vidas cargadas de aventuras y desventuras pero vidas vividas. No como la de Lucía. Ella sólo había visto una de las caras de la montaña, era demasiado grande para ella, había oído hablar del aterrador frío que allí habitaba. Alguna vez se había sentado en el bar con alguno de esos personajes capaces de atravesar la montaña, no podía dejar de escuchar sus historias durante horas, los miraba casi sin parpadear y soñaba ser un pájaro de alas fuertes, capaz de elevarse por encima de ese muro empedrado y lleno de zarzas que era la montaña.Pensó en sus pequeños triunfos, en aquellas pequeñas rebeliones que había hecho en su casa, en su vida. Pero eso no le bastaba, las inquietudes se acumulaban día tras día, la soledad de sus pensamientos cada vez eran más y más grandes, y Lucía cada vez se sentía más incomprendida, más sola, y más egoísta. Incluso llegó a odiarse a si misma, por no ser como los demás.
Con miedo y a tientas, con los ojos ciegos por la bruma continuó caminando pese a que todo su cuerpo temblaba como un junco, y se preguntaba si ese temblor se debía al frío o al miedo.
- No dejes de caminar, pase lo que pase no dejes de caminar. - La misma voz que emergía de todas direcciones la acompañaba.
Se había negado durante tanto tiempo una posibilidad, que creía no merecerla, y la había ocultado bajo todos sus pensamientos rutinarios. A cada amanecer lo bautizaba con sus trabajos diarios hasta altas horas de la madrugada, un día casi consiguió olvidar sus pensamientos, sus ilusiones, podía controlarlas, podía ser feliz con esa vida, y creía haberlo conseguido, hasta que un día al despertar encontró junto a su cama una sombra triste y oscura que se lamentaba en un rincón.
-¿Por qué me has abandonado Lucía?, – dijo la sombra,– creí que te gustaba.Lucía se quedó en silencio y una tristeza que le arrancaba el alma se apoderó de ella, reconoció en esa sombra, a cada uno de sus sueños abandonados en ese mismo rincón, mucho tiempo atrás. Se acercó despacio a esa sombra que temblaba y lloraba por miedo a que Lucía volviera a encerrarla en el fondo de su mente. Pero al contrario ésta se acercó y la acarició, con el mismo cuidado que se acaricia a un recién nacido, al pasar su mano por encima de las curvas de la sombra esta se iluminó lentamente y de ella brotaron miles de luces y en cada una de ellas pudo ver un antiguo sueño, una antigua ilusión y una posibilidad.
El viento parecía haber leído los pensamientos de Lucía, y le impedía el paso soplando en dirección contraria, sin parar de rugir de manera furiosa. Tanto sopló que Lucía perdió el equilibrio y cayó de bruces al suelo, helado por la tormenta. Su rodilla quedó abierta y sangrante y los sollozos de su cansancio, parecían acordes junto con los silbidos fríos del viento, formando una extraña melodía, mientras yacía tendida en el suelo.
-Pase lo que pase, ¡no dejes de caminar!. - De nuevo un eco dulce se clavaba en su oído y le ayudaba a crecerse ante el cruel invierno. Y así lo hizo, a tientas y dolorida se levantó, apretó los dientes, los puños y los ojos y con un gemido que casi parecía el aullido de un animal, se puso en pie. Lucía lloraba desconsolada, sus lágrimas caían como estacas hirientes por sus mejillas y su alma le dolía, por un lado quería rendirse, quería volver, quería calentarse las manos en su chimenea, pero por el otro sabía que su vida no volvería a ser la misma. No podía permitirse ser vencida. Podía perdonarse tropezar y caer, pero no ser vencida.
-Sigue caminando, sigue caminando...En trance se trasladó de nuevo a ese pasado, a un día de sol en un riachuelo, en el que miraba los peces jugando con el agua, era época de salmones y éstos nadaban contracorriente, se preguntó qué les impulsaba a hacer algo tan absurdo. Por qué nadaban en una dirección imposible, comenzó a seguir el curso de los salmones, vió cómo alguno incluso se golpeaba con una de las piedras, pero aún así seguían.
- ¿Por qué?.
-Porque es su instinto, saben que ahí esta su destino.- Dijo una voz al otro lado del río. Lucía frunció el ceño y miró extrañada a una mujer que no había visto jamás, vestida con un traje blanco con el pelo dorado, de dulce y sabia sonrisa.
-Pero les cuesta más nadar, ¿por qué lo hacen?. Y además, ¿cómo pueden no cansarse y rendirse? – Preguntó Lucía.
-La esperanza les guía, Lucía. Simple y maravillosa fe, sólo es eso y eso lo es todo.- Le contestó la mujer, dando media vuelta no sin antes guiñarle un ojo a la joven.
-No dejes de caminar, pase lo que pase, sigue caminando.
Ésa era la voz, pura y simple esperanza. Disfrazada de sonido. Lucía dejó de sentirse sola, no lo estaba, la esperanza la había acompañado todo el trayecto, le había ayudado a levantarse y consolaba sus penas.Ese recuerdo le hizo sonreir, sus labios cortados por el frío se elevaron triunfantes sin rendirse al salvaje viento, que ahora más que nunca rugía enfurecido por la osadía de Lucía. ¿Reírse de él?, se volvío de un gélido blanco, casi adoptaba forma humana, rodeándola y empujándola hacia atrás dificultando su paso. El aguacero golpeaba sus párpados obligándolos a cerrarse. Pero pese a todo Lucía, continuó caminando.
-Sigue caminando, Lucía.- Le repetía la voz.Un lamento agónico del viento, fue lo último que escuchó antes de que desapareciera por completo, tal fue la rapidez que Lucía volvió a caer de bruces desconcertada, y descansó unos segundos, con la cabeza apoyada en el barro mientras unas gotas de lluvia caían por su nariz.
Al levantar la mirada vió que la bruma se disolvía sigilosa, rendida ante ella, cuál fue su sorpresa cuando entre los vapores de niebla, vislumbró una diminuta mancha roja en medio del desierto de barro y hielo. Se quedó mirándola con el alma en un puño, aguantando la respiración, hasta que dejó de ver un difuminado punto rojo, para poder disfrutar de una pequeña flor salvaje que emergía de las cenizas de hielo triunfante, en un púrpura que iluminó todo el mundo de Lucía. Con cautela y sin hacer gesto de dolor se irguió, y al mirar al horizonte vió un paisaje que jamás antes había visto, unas nuevas montañas teñidas de verde servían de ventana a un amanecer que emergía tras ellas calentando con sus rayos cada rincón.
Se giró hacia atrás y miró atónita la montaña que le había servido de frontera todos aquellos años y que por fin podía ver desde el otro lado. No pudo reprimir la risa y el llanto, todo a la vez, ¿había vencido al invierno?, ¿era posible?, en mitad del camino la mujer vestida de blanco, y cabellos dorados, le sonrió y le dijo una vez más.
-Sigue caminando, Lucía.
Lucía le sonrió, mientras se perdía entre los árboles del bosque, avanzando, con el corazón hambriento, y una sonrisa llena de esperanza. Volvió a mirar al frente y un mar de verdes tiñeron sus ojos, el camino se extendía en una enorme pradera, que se abría ante ella. Dándole la bienvenida a un mundo nuevo lleno de esperanzas.
jueves, 4 de abril de 2013
EL TIEMPO QUE SE NOS HA DADO
¿Alguien ha visto el señor de los anillos?Habia un momento que Gandalf le dice a frodo : lo importante no es el tiempo que se nos ha dado, lo importante es lo que hacemos con el, y es cierto. Cada segundo cuenta, desde el momento en el que salimos del vientre de nuestra madre empieza la cuenta atrás, no sabemos cuantos segundos nos dan y muchas veces no sabemos que hacer con ellos pero aun y así, nuestro instinto nos guía, y hace que continuamos buscando,encontrando,aprendiendo,equivocandonos,y acertándonos segundo tras segundo.
Particularmente vivo la vida así, me lo imagino como un hombre vestido de negro con una mirada cínica y algo divertida, en la mano derecha lleva un cronometro y no habla, simplemente mira el reloj y de vez en cuando te sonríe… otras te muestra sus segundero para que seas consciente de que te estas relajando y otras muy pocas veces lo para…y te deja disfrutar de una eternidad sin medidas. Es uno de mis compañeros de viaje y le hablo como a un amigo, me enfado con el cuando se ríe al hacer que pase mas despacio en uno de esos momentos en los que necesitas que pase rápido, y en otros te olvidas de el mientras lo estas pasando en grande y se pone celoso y notas que te toca en el hombro llamando tu atención mientras te enseña la hora para que seas consciente de que aun esta ahí y que hace rato que no lo miras, para que con cara de sorpresa digas : Ya es esta hora¡¡¡ y es que es así , pero aun y así le quiero y le agradezco que este conmigo compartiendo mis mundos cada día.
El tiempo no espera a nadie, simplemente pasa , si ahora mismo mi tiempo marcara su ultimo segundo me iría tranquila, sabiendo que he aprendido todo lo que pude, lo importante es usar bien el tiempo no tener mucho.
Diariamente veo a personas que han escondido a su “Sr. Tiempo” tras sus rutinas, y la conformidad , lo han desplazado a un segundo plano en el que simplemente respiran y lo usan como una unidad de medida para hervir la pasta o poner su hora del medico en una agenda, como siempre la vida nos permite elegir, en términos cristianos diríamos “el libre albedrío” de hacer lo que queramos y vivir como queramos yo elijo darle la mano a mi tiempo y preguntarle de vez en cuando “¿Cómo vamos hoy de tiempo? Cuando le pregunto, siempre hace lo mismo, me mira como a una niña pequeña que le pide a su padre un ratito mas para jugar en el parque, me acaricia la cabeza, sonriéndome con misterio sabiendo que sabe algo que yo no, pero me deja jugar un rato mas,… por el momento,... así que voy a ver que mas puedo hacer con el antes de que me diga que es hora de volver a casa.
lunes, 1 de abril de 2013
SUEÑOS
Ayer tuve un sueño, y salias tu. Tenias los ojos llenos de lagrimas. te pregunte porque llorabas y me contestaste: Porque sueñas y no vives, porque te refugias en ilusiones que se convertirán en frustraciones, porque los sueños son vanos y si tus manos no se mueven, de que sirven los sueños si no los puedes construir sobre la gloriosa realidad. Lloro porque sueñas en cambiar tu mundo y no quieres despertar para no ver la niebla oscura, lloro porque te paraliza el miedo, lloro porque solo existo en tus mente y yo ... QUIERO SER REAL.
Ayer tuve un sueño, y salias tu. Tenias los ojos llenos de lagrimas. te pregunte porque llorabas y me contestaste porque sueñas y no vives, porque te refugias en ilusiones que se convertirán en frustraciones, porque los sueños son vanos y si tus manos no se mueven, de que sirven los sueños si no los puedes construir sobre la gloriosa realidad. Lloro porke sueñas en cambiar tu mundo y no quieres despertar para no ver la niebla oscura, lloro porque te paraliza el miedo, lloro porque solo existo en tus sueños y yo ... QUIERO SER REAL.
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