martes, 20 de julio de 2010

REDESCUBRIR



Empezar de nuevo tiene la ventaja del redescubrimiento , cambiar el asfalto de Barcelona, el metro, los centros comerciales, los atascos, y lo precios desorbitados. Por los pasos trasquilo, las calles silenciosas, los caminos de tierra oscense es una aventura que creí distinta, como siempre tu haces planes y Dios se ríe de ellos, pues nada es lo que parece, incluso los cardos en un atardecer gozan de una belleza que no se puede entender si no estas ahí, la brisa del verano, las sombras que la luz tapiza en la tierra seca, la paz de un sigiloso paseo donde solo tus pies ensordecen los pensamientos al crepitar las ramas, la magnitud de la inmensidad de un prado dando las buenas noches ante una túnica de cielo naranja que acaricia la espalda desnuda.
Poco a poco enfocas mejor , y entonces...


mi cámara , yo ... solas, sin importar la hora, sin importar las distancias, redescubriendo un mundo que no recordaba que existía.





Siempre que oía la palabra cardo pensaba en su afilada piel, en las cientos de agujas hirinentes que tienen, no recordaba su color malva, ni esa presencia que tienen , como guerreros de primera línea de fuego protegiendo una madre tierra que sigue gritando que nos ama aun y cuando no la escuchamos.